Para desincentivar la dolarización, y aquietar la escalada del precio del dólar bursátil, el Gobierno subió las tasas de interés que pagan los fondos comunes de inversión (FCI). Por lo tanto, el mercado considera que pueden “exiliarse” pesos de los plazos fijos hacia esos instrumentos que ofrecen liquidez inmediata. Entonces, surge la pregunta si también habrá, o no, suba de rendimientos en las colocaciones a 30 días para frenar una posible sangría. Para responder eso, iProfesional dialogó con diversos economistas.

Cabe recordar que a mediados de mes el Banco Central subió 2 puntos porcentuales la tasa de pases pasivos a un día, desde el 70% previo al 72%. Y luego realizó un nuevo aumento de estos intereses pero aplicable únicamente para los fondos comunes de inversión, en 14 puntos porcentuales. En consecuencia, la renta de estos instrumentos de ahorro trepó desde 54% previo hasta el 68,4% nominal anual (TNA).

Aunque pocos días después, tras la queja de funcionarios de Finanzas respecto a que ese interés desalentaría la compra de Letras del Tesoro, el BCRA dio cierta marcha atrás, y el jueves pasado la bajó 7,2 puntos porcentuales, por lo que la tasa de los FCI cayó a 61,2%.

En resumen, a pesar de estas idas y vueltas, las remuneraciones de los instrumentos que permiten retirar los pesos de un día para otro comenzaron a ofrecer una ganancia cercana a la que ofrece una colocación que requiere un mínimo de encaje de 30 días (plazo fijo), ya que esta última brinda 75% nominal anual a las personas físicas por montos inferiores a los $10 millones, pero desciende hasta 66,5% de TNA para cifras mayores y de cualquier origen.

Por lo que los temores oficiales van en aumento de que las empresas y personas empiecen a retirar los depósitos que tienen colocados a un mes, y se vuelquen hacia las herramientas que les permiten tener una disponibilidad “diaria”, con un rendimiento muy similar. Sobre todo porque el caudal de pesos en cuestión representa un volumen sideral de $3,5 billones.

Un dato que no pasa desapercibido es que el Banco Central informó días atrás que “ratificó sus objetivos de reducir la tasa anual de inflación y construir un proceso que restablezca la confianza en la moneda local como reserva de valor, preservando la estabilidad monetaria y cambiaria”.

En esta línea, aclaró la entidad monetaria oficial que “continuará empleando activamente la tasa de interés de política monetaria, la estructura de tasas pasivas y activas reguladas, así como todos los demás instrumentos disponibles”.

El Banco Central subió la tasa que pagan los fondos comunes de inversión (FCI) de money market y genera presión en los plazos fijos.

La tasa del plazo fijo en la mira

En este escenario, diversos economistas consultados por iProfesional ponen bajo la lupa la posibilidad que el Banco Central, y en general las entidades bancarias, también busquen mejorar los rendimientos que ofrecen los plazos fijos tradicionales, para que los depósitos se mantengan durante más tiempo en el sistema financiero.

“Es probable que ocurra porque la decisión del BCRA eleva el rendimiento de los fondos comunes sin necesidad de ir a plazo fijo. Por ende, para evitar perder plazos fijos, los bancos podrían elevar las tasas de las colocaciones mayoristas y minoristas, o sino caerá el monto de depósitos a más de 30 días porque los FCI compiten también con ellos para el ahorrista”, sostiene a este medio María Castiglioni Cotter, economista y directora de C&T Asesores.

A ello le suma un factor estacional, que es que en enero y febrero hay, en general, más demanda de liquidez por las vacaciones, por lo que muchas veces en esta época las autoridades “suben algo” las tasas.

En resumen, los aumentos de tasa decididos por el Banco Central achicaron la diferencia entre pases pasivos y Leliq, que es la tasa de referencia, a 3 puntos porcentuales.

“Un ajuste de tasas de Leliq para alinear los rendimientos podría subir aún más el rendimiento de los plazos fijos para mantener el spread. La última suba de tasas de pases Central para los fondos comunes aumentó su atractivo, y podrían indicar un retiro de depósitos, ya que, si bien el rendimiento es menor que un plazo fijo, la disponibilidad del dinero es inmediata. Por lo que la suba de la tasa de las colocaciones a 30 días contendría esa salida de dinero”, dice a iProfesional Darío Rossignolo, economista de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP).

De hecho, la autoridad monetaria elevó el rendimiento de las operaciones de pases con fondos comunes, por lo cual sería esperable que ahora los FCI money markets pasen a rendir un nivel muy similar al del plazo fijo mayorista.

“Puntualmente, el Central les subió la tasa de pases a los fondos comunes de inversión en un 95% de la tasa que paga a bancos, es decir, a 68,5% TNA. Luego la bajó hasta 61,2%. Según los datos del BCRA, los plazos fijos mayoristas en enero rondaron en promedio un 68% de TNA, aunque la tasa mínima garantizada para mayoristas es algo menor: 66,5% anual”, remarca a iProfesional Juan Pablo Albornoz, economista de Invecq.

Y agrega: “Entonces, si tomamos como referencia el último valor, que es el cual una empresa puede constituir un plazo fijo automáticamente, luce atractivo migrar hacia un money market que debería pasar a rendir un poco menos de ese 61,2% por comisiones y gastos operativos, pero brinda una liquidez inmediata”.

¿Puede subir la tasa del plazo fijo?

La coincidencia de los economistas es que la suba de las tasas de interés en los fondos comunes de inversión y en los pases diarios puede agregarle presión al Banco Central para que aumente los rendimientos financieros por colocar el dinero a un período mayor.

“Si bien esto podría agregarle presiones al Central para que suba la tasa de referencia, dudo que lo haga. Si bien estamos hablando de cosas distintas, una Leliq rinde efectivo anual más de un 107%, mientras el mercado espera una inflación en torno al 100% para los próximos 12 meses. El propio BCRA mencionó que la política de tasas dependerá del sendero que cobre la inflación y, por ahora, no tendría motivos para subirla nuevamente”, advierte Albornoz.

Por su parte, Rossignolo considera que el número exacto de suba de tasa para los plazos fijos “se supone que debería estar en línea con el aumento de la tasa de pases y de Leliq, que sobrevendría para mantener el spread que había antes de la suba”.

Para José Dapena, director del Departamento de Finanzas de UCEMA, “eventualmente el BCRA debería subir la tasa del plazo fijo, pero también la de Leliqs. Mi lectura es que la medida apunta a defender los fondos más líquidos y de corto plazo para que sean retenidos. Pero, colateralmente, afecta a los plazos fijos, algo que le interesa a los bancos, que pueden pedir una suba de tasas de Leliqs, pero no necesariamente se lo van a otorgar”.

La suba de tasa de los pases de fondos comunes de inversión coloca a estos en un nivel cercano a las tasas de interés que brindan los plazos fijos mayoristas, hecho que genera otras consecuencias.

“Esto puede llevar a que algunos inversores decidan mover su dinero. Incluso si es dentro del banco, ya que la mayoría cuenta con sus propios fondos comunes de inversión, algo que afectaría la rentabilidad de las entidades. Más aún si es a un FCI fuera de la institución. Por lo tanto, podría pasar que algunos bancos decidan subir la tasa de plazo fijo mayorista”, resume a iProfesional Milagros Suardi, economista de Eco Go.

Para finalizar, Fernando Marengo, economista jefe de BlackToro Global Investments, concluye: “Se suben las tasas para incrementar demanda de activos en pesos. Entonces, el incremento que hubo en los pases permite a los bancos a subir las tasas de interés de los plazos fijos para intentar retener la demanda de pesos y que no vaya al mercado de cambios”.-